Lamine Yamal empieza a ser el foco de atención en cada partido que juega el Barça, especialmente cuando lo hace lejos de casa. Empieza a ser habitual que los aficionados rivales traten de desestabilizar al futbolista azulgrana, conscientes de su capacidad para decidir partidos. En Brujas recibieron a Lamine Yamal con pitadas constantes cada vez que tocaba el balón. Su relación con la afición belga fue calentándose según avanzó el partido y tuvo su punto álgido cuando el Brujas hizo el cuarto tanto, posteriormente anulado por una falta a Szczesny.
Comprobar tambien
Claudio Barragán, un despido surrealista
Tras el inesperado despido por parte del club de Claudio Barragán, la afición empieza a …
Código Gol