Esther Ibañez, golfista amateur marbellí de 44 años, viajaba el último domingo desde Málaga a Madrid, en el vagón 7 del Iryo, el tren que chocó contra el Alvia Madrid-Huelva a la altura de Adamuz, en el fatal accidente que costó la vida a 45 personas. «Iba a Madrid para hacer la formación del curso de técnico deportivo de la Federación Española de golf», recuerda a través de una conversación de teléfono. «De modo que cogí el tren de las 6.40».
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