Va el Madrid de Arbeloa (con más enemigos persas a la vuelta de cada esquina que Leónidas en las Termópilas) sumando de a tres, picando piedra en Liga y Champions, después de que la Copa se fuera por el desagüe en el primer partido de la nueva etapa. Parece que los juicios, siempre descarnados e inmediatos en el Madrid, fueron precipitados en cuanto a la capacidad del técnico y de una plantilla que, albricias, es capaz de correr, de presionar de forma más o menos académica, de ganar duelos y, en suma, de no escaquearse por la cara.
Comprobar tambien
Claudio Barragán, un despido surrealista
Tras el inesperado despido por parte del club de Claudio Barragán, la afición empieza a …
Código Gol