Sospechábamos, como así fue, que la selección de Argentina iba a intentar compensar su inferioridad técnica, táctica y colectiva frente a España con un aporte mayúsculo de agresividad. La final se desarrolló por el camino previsto: dominio y control absoluto de La Roja durante todo el encuentro, gobierno total del choque y enfrente, una sucesión de marrullerías, provocaciones, encontronazos violentos, golpes sin fundamento, codazos desmedidos, aspavientos y todo tipo de artimañas para intentar desquiciar y sacar del partido a los españoles. Todo eso estaba en el guion. Y, afortunadamente, la selección de De la Fuente también lo tenía trabajado. Además del baño táctico y futbolístico, el repaso en cuanto a comportamiento sobre el césped también fue monumental.
Comprobar tambien
Al Hilal anuncia el adiós de Karim Benzema… y es agente libre
Tras apenas 16 partidos con la camiseta azul, Karim Benzema pone fin a su etapa …
Código Gol